Convertí tus documentos en formularios

El papel que completás una y otra vez —un contrato, un acuerdo de servicios, un poder, una constancia, el formulario que te pide un organismo— subilo en Word o en PDF una sola vez. Marcamos los datos que cambian de una vez a la otra y queda un formulario que completás en un minuto y descargás en PDF o en Word.

Subirlo y dejarlo pronto es gratis. Necesitás una cuenta, y crearla también.

  • Tu documento se lee en nuestro servidor: no va a ninguna inteligencia artificial.
  • Lo borrás de tu cuenta cuando quieras.
  • Los documentos que generás con él no se guardan.

El mismo párrafo, antes y después

Tu texto no se toca: lo único que cambia son los huecos. Y los campos se llaman como los llama tu documento — lo que dice antes de los dos puntos, el corchete, la celda de al lado.

Tu documento, como lo subís

El formulario que queda

Días
Mes
Año
Arrendador
Cédula

Y nada de esto queda fijo. A un campo le cambiás el nombre o el tipo, o decís que ahí no va nada. Si se escapó un hueco lo marcás vos: seleccionás el texto, o hacés clic donde va el dato y listo —aunque ahí no haya ni una raya ni un espacio marcado, como pasa después de un «Letra:» que quedó en blanco—. Hasta el texto del documento se edita, párrafo por párrafo. Nada se guarda hasta que le des el visto bueno.

Cómo funciona

Tres pasos. El documento que sale es el tuyo, no una versión nuestra.

  1. Primero

    Subís el Word o el PDF

    El archivo tal cual lo tenés. No hay que rehacerlo, ni copiarlo a mano, ni mandárselo a nadie para que lo cargue.

  2. Segundo

    Confirmás los huecos

    Los datos que cambian de una vez a la otra —nombres, cédula, monto, fechas— los marcamos solos. Vos corregís el que quedó mal y agregás el que falte: seleccionás el texto, o hacés clic en el lugar y listo, aunque ahí no haya ni una raya ni un espacio marcado.

  3. Tercero

    Queda formulario, para siempre

    Se guarda en tu cuenta. Cada vez que lo necesites es llenar los campos y descargar: no lo subís nunca más.

¿No te cierra cómo quedaría con tu documento? Escribinos a hola@contrato.uy y lo miramos con vos.

Sirve para cualquier papel que se repita

No hace falta que sea un contrato, ni que sea de alquiler, ni que sea uruguayo. Si hay un papel que completás a mano más de una vez por mes, es este:

El contrato que ya usás

El que venís usando hace años, con tu redacción y tus cláusulas intactas.

El formulario del trámite

El del organismo, el del banco, el de la aseguradora: siempre el mismo, siempre a mano.

El papel que firmás seguido

Un acuerdo de servicios, un poder, un recibo, una constancia. Cualquiera que se repita.

Tu documento, y qué hacemos con él

Lo que más nos preguntan antes de subir el primero.

¿Qué hacen con mi documento?

Se lee acá, en nuestro servidor. El archivo no se manda a ningún servicio de inteligencia artificial ni a ningún tercero: los huecos los encuentra nuestro propio código, no un modelo ajeno. El formulario queda guardado en tu cuenta, que es lo que te evita volver a subirlo, y lo borrás cuando quieras. Los documentos que generás con él no se guardan: se arma el archivo, te lo llevás y no queda copia.

Mi archivo tiene los datos de la última persona que lo firmó. ¿Qué pasa?

Te avisamos. Es lo más común al subir un documento ya usado: quedan el nombre, el documento o el domicilio de quien lo firmó la vez anterior. Los marcamos para que los saques de una vez antes de guardar, porque si no viajarían dentro de cada documento nuevo que generes con ese formulario.

¿Qué documentos puedo subir?

Cualquiera en .docx o en PDF, mientras el texto se pueda leer. Un PDF escaneado —una foto del papel— no sirve, porque adentro no hay texto sino una imagen: eso te lo decimos al subirlo en vez de dejarte con un formulario vacío. Si lo tenés en Word, ese es siempre el mejor archivo para subir.

¿Cómo sabe dónde van los datos?

Buscamos los huecos como están escritos en el documento: la línea de puntos, el espacio en blanco después de dos puntos, el corchete, la celda vacía al lado de una etiqueta. A cada uno le ponemos el nombre que el propio documento le da —lo que dice antes de los dos puntos—, así que los campos salen llamándose como vos ya los llamás. No importa de qué sea el documento: la máquina lee huecos, no cláusulas.

¿Y si marcó mal, o se le escapó alguno?

Los corregís antes de guardar. Podés cambiarle el nombre a un campo, cambiarle el tipo, o decir que ahí no va nada. Y si falta uno, lo marcás vos: seleccionás el texto, o hacés clic donde va el dato cuando el hueco es una raya sin letras. Nada se guarda hasta que le des el visto bueno.

¿Cambia el texto de mi documento?

No. Se respeta tal cual: tu redacción, tus cláusulas y tu orden. Lo único que hacemos es reemplazar los huecos por lo que escribas. El documento que sale es el tuyo, no una versión nuestra.

¿Qué pasa con los campos que dejo vacíos?

Salen como el hueco original, para completar a mano. Sirve cuando el dato no lo tenés al momento de imprimir, o cuando querés que lo llene la otra parte en el momento de la firma.

¿Cuánto cuesta?

Subir un documento, revisarlo y dejarlo pronto es gratis: podés ver si funciona con el tuyo antes de pagar nada. Lo que se cobra es el documento terminado, y va con el Plan Premium.

Probalo con el documento que ya usás

Subirlo y dejarlo pronto es gratis. Se paga recién cuando generás un documento con él.

Subir un documento

Necesitás una cuenta, y crearla también es gratis.